También en el Ibex tenemos marcada ya la primera onda de C. La recuperación de octubre recorrió el 50% de la caída por lo que podríamos haber visto los máximos de la onda 2. A pesar de todo aún necesita tiempo para comenzar la onda tres por lo que podría subir más. El triángulo se rompió en el nivel 10.000 y sería el nivel extremo en caso de seguir la recuperación. El triángulo proyecta un objetivo en 4.700, pero la igualdad de ondas lo hace sobre el 3.000. Habrá que ver el desarrollo de la onda tres para hacer una aproximación más afinada. La onda cuatro de grado menor está en 5.300, Elliott nos dice que ese punto debe ser superado, por cuanto es lo que queda por ver.
Vivimos tiempos muy especiales, de cambio permanente, los acontecimientos se suceden uno tras otro a un ritmo vertiginoso. El tiempo parece acelerarse y los días transcurren como si tuvieran menos de veinticuatro horas. Lo asombroso se ha hecho cotidiano y domina la sensación de que todo es posible. En los once años que llevamos de milenio hemos visto una burbuja tecnológica, otra inmobiliaria, una crisis bancaria, otra de la deuda…y además hemos visto como caían las torres gemelas, el templo financiero, como desaparecían un gran número de dictadores que parecían inamovibles, a un afroamericano llegar a presidente de los Estados Unidos, nacer al euro y luchar por su supervivencia, la eclosión de China, avances tecnológicos y científicos inimaginables. El planeta también ha puesto su granito de arena: tsunamis, terremotos, inundaciones, huracanes, explosiones volcánicas, manchas solares.
Un estado de alerta se ha extendido y generalizado, nada parece seguro. No hay que ser muy perspicaz para darse cuenta de que algo está pasando, un mundo queda atrás y otro está llegando.
Hoy pasará un asteroide de 400 metros entre la Tierra y la Luna y mañana se hará un simulacro en EEUU de alerta mundial, se prueba un sistema por el que todas las frecuencias son anuladas de forma que el presidente de EEUU pueda dirigirse al planeta para comunicar futuros acontecimientos que puedan afectar a toda la humanidad. La realidad se empeña en superar a los guionistas de Hollywood y lo consigue.
La sesión de hoy comenzará con ganancias tras el cierre positivo que vimos ayer en Wall Street. Seguimos en la onda de corrección a la subida de octubre y todavía tendremos muchas sesiones por delante para agotarla. Lateralidad y movimientos erráticos pues, todo aderezado con picos en ambas direcciones provocados por el río de noticias y declaraciones que no cesa, alguien dimitirá, propondrá, desmentirá, confirmará, comunicará o lo que sea. Y pensar que hubo tiempo en el que no pasaba nada durante décadas.
Habrá que ahorrar energías porque este proceso va a más, el año que viene puede ser de verdadera ciencia ficción.
Sesión de pérdidas moderadas y alta volatilidad marcada por las noticias que llegan de Italia y la posible dimisión de Berlusconi. El bono italiano alcanza un nuevo record de rentabilidad sobrepasando el 6,50 %, parece que Italia se va a hacer con el protagonismo que detentaba Grecia, lo que hará subir de intensidad la crisis de la deuda. Los mercados americanos sestean en medio de esta corrección con pequeños movimientos. Lateralidad provocada por factores técnicos y la proximidad del cierre del año. A buen seguro que los gestores están con los dedos cruzados esperando que acabe este mes de noviembre sin que se hunda el mundo, después una ayudita para el cierre del ejercicio y el año que viene dios dirá.
El mercado está tan nervioso y las noticias negativas se acumulan en tal cantidad y tan deprisa que sólo un mercado dirigido por las manos fuertes puede aguantar el temporal. Acabar el año, cubrir el expediente y salir corriendo puede ser todo uno.
Durante los días que he estado ausente, la puesta en escena de la representación de la crisis ha completado algunos pasos significativos, el principal de ellos es la constatación de que la soberanía de los Estados está bajo mínimos. Vimos como los líderes más “democráticos” del planeta obligaron en 24 horas a Papandreu a anular su intención de referéndum y a suicidarse políticamente por haberlo propuesto. Lo que opine la gente importa poco ya. La tensión es muy alta y hay sensación de premura, en mi opinión los acontecimientos definitivos van a desencadenarse en un par de meses.
Muy preocupante es la intención declarada de Israel de atacar a Irán y el apoyo que EEUU y Reino Unido parecen dar a la posible acción. El presidente iraní ya ha declarado que su respuesta será brutal si hay ataque, ¿será esta la verdadera razón de la primavera árabe y el panorama político que ha quedado en el mundo árabe-musulmán?
Por si fuera poco se ha dado un papel de supervisión al FMI para seguir las cuentas de Italia y España. La historia demuestra que cuando el FMI interviene en la economía de un país este acaba paralizado durante años.
Si ya hemos llegado hasta el borde del abismo con Grecia, Irlanda y Portugal ¿qué pasará si se suma Italia? ¿y si lo hace además España? Pues habrá que imaginar eso y más porque a la larga veremos tambalearse a Reino Unido y EEUU. Un escenario de caos es absolutamente posible.
Este fin de semana hemos visto publicada una lista con 29 bancos “demasiado grandes para caer” que luego subiré a la web, entre ellos sólo un español, el Santander, en realidad podría decirse que está es la lista de bancos que van a quedar, el resto lo tiene muy difícil, es curioso que en esta lista estén todos los causantes de está crisis y todos los que recibieron los fondos de rescate que repartió la FED de forma arbitraria. Una especie de golpe de estado mundial financiero.
Seguir los acontecimientos políticos y su influencia sobre los mercados se ha convertido en una labor imposible así que observamos nuestros gráficos que suelen descontarlo todo con anticipación. Por el momento se van ajustando a nuestras previsiones. Acabada la primera onda de rebote en 1.292 del S&P, una onda de rebote que consumió casi todo el recorrido previsto para el rebote total, estamos ahora en onda B, a pesar de que en algunos índices se han llevado ya el 50% de la subida e incluso más, no parece que esté acabada, necesita tiempo porque una vez más ha vuelto a ser muy rápida ( en el ciclo actual casi todo el movimiento se está haciendo con la primera onda). Tendremos pues un noviembre bastante lateral con alternancia de subidas y bajadas y posiblemente veamos cambios inferiores a los mínimos de la semana pasada aunque no sean muy profundos. La onda C que ponga fin al rebote y marque los máximos de rebote (entre el 1.305 y el 1.330 del S&P) quedará para diciembre, un regalo de navidad, antes de entrar en el 2.012 que tiene visos de ser el año más duro de la crisis. Demos tiempo al tiempo.
Los mercados vuelven a la normalidad. Tras el rally de octubre, un movimiento espectacular pero puramente técnico debido a la sobre venta y al pesimismo extremo, y rematado con la fuerte subida que se produjo tras la cumbre europea, los mercados entrarán en una etapa más sosegada de movimientos más cortos y mucha lateralidad.
El primer impulso del rebote, que va recorrer la mayor parte de tramo previsto para la totalidad de este, está a punto de finalizar. La corrección que comenzó el viernes continuará hoy para formar la onda cuatro, posteriormente veremos un nuevo máximo durante la semana que pondrá fin a esta impresionante onda alcista. Los niveles 1.305-20 del S&P son el punto de referencia. Lo normal sería esta estructura de cinco impulsos en la actual onda "c" pero siendo parte del primer tramo de rebote podría hacerlo en tres, en es caso el máximo ya estaría visto para esta onda. Se aclarará durante esta semana. Caer por debajo del 1.258 lo confirmaría.
El resto del año lo consumiremos entre una corrección posterior más profunda y una nueva recuperación para formar las ondas abc del rebote. Este proceso puede prolongarse hasta los primeros meses del año que viene. El mercado está siendo noble y dará oportunidades de venta repetidas a precios aceptables durante bastante tiempo, antes de que llegue la nueva onda bajista que, según los recuentos será las más destructiva del bear market.
Los mercados empiezan a hacer valoraciones más realistas de los resultados de la cumbre que lo único que aportó de novedoso fue una mayor determinación política, los inversores lo agradecieron pero esto es un arma de doble filio porque si en el futuro queda patente que las soluciones no avanzan, la confianza se resquebrajará con más intensidad, el voto de confianza podría ser retirado a la primera señal de alarma.
La proximidad del cierre del año creará un escenario confuso donde habrá que mezclar las dificultades económicas y las noticias negativas que vayan llegando con el esfuerzo de gestores y políticos por cerrar el ejercicio de forma aceptable. Ellos se lo guisan y ellos se lo comen, porque los inversores finales, los de a pie, no existen. Cuando el calendario lo permita el mercado nos enseñara su verdadero rostro.
Mercados mixtos, con oscilaciones moderadas, la resaca de la fiesta de ayer ha ofrecido una sesión sosegada que consolida los niveles alcanzados. Estamos a falta de una onda más al alza en el S&P para poner broche a un mes espectacular, sobre el 1.315 puede ser el punto, con un margen de diez puntos arriba o abajo. Completamos una cuarta vela semanal al alza de forma consecutiva, todas ellas con amplio cuerpo. La sobre compra en gráficos diarios llega a extremos solo superados una vez en los últimos diez años y tres en los últimos treinta, nunca se sabe cuanto puede aguantar en tal estado pero es una señal de peligro.
La euforia de ayer se va esfumando poco a poco, las grandes subidas se debieron más a cuestiones técnicas y a un marketing cuidado que a un empuje real del mercado. Los analistas empiezan a encontrar puntos oscuros, al fin y al cabo nada ha cambiado salvo que los políticos se han puesto un poco más serios. Ninguno de lo temas tratados está definitivamente resuelto ni las soluciones propuestas implican que se vayan a solucionar, de cualquier forma son temas menores aunque no lo parezca, los realmente preocupantes están por venir. Los gráficos dicen que no falta mucho para ello.
El comentario de Obama tras la cumbre europea es muy significativo: “ha servido para calmar a los mercados”
La economía real se está derrumbando ladrillo a ladrillo desde hace cuatro años mientras los políticos siguen focalizando su atención en el mundo financiero. Es como un médico que no toma otra medida que controlar la temperatura del enfermo, obcecado en que mientras no tenga fiebre no pasa nada. De hecho tratar la fiebre está enmascarando la enfermedad real e impidiendo su adecuado tratamiento. Quizá es que al médico le preocupa más su responsabilidad que la salud del paciente.
Ayer los mercados celebraron que Grecia está sólo medio muerta, que las entidades financieras no tienen recursos suficientes para mantenerse y que se apalanca el fondo de rescate, o lo que es lo mismo “todo al rojo y a cruzar los dedos”.
Una vez más se demuestra el componente psicológico de los mercados, cualquiera de estos factores, por sí sólo, hubiera sido suficiente para provocar un crash en otro momento pero ayer sirvieron para cimentar un subida contundente.
El S&P alcanzó un máximo en 1.292, superando la media de 200 sesiones y muestra rentabilidad positiva en lo que va de año. Sube más de un 20% en 19 sesiones, un dato para la historia.
En Europa, a pesar de la sobrecompra extrema a corto plazo el aspecto de los gráficos mejoró al cierre de ayer, se rompieron resistencias entrando en zona de nadie, la que corresponde al tramo de caída vertical de agosto. Dado el divorcio entra la realidad y el mundo financiero y tras la reacción a la cumbre, y en vista de que hay más para las próximas semanas, no puede descartarse que sea recuperada gran parte de la anterior onda bajista.
Pocas veces puede verse una subida tan vertical y persistente como la que está ofreciendo octubre, quizá tenga algo que ver que muchos Hedge Funds cierran el ejercicio a 31 de octubre.
La proyección para el total de esta onda de rebote está entre el 1.305 y 1.335 del S&P, el desarrollo de la estructura es adecuado y aun quedan las ondas cuatro y cinco de C para dar por finalizado el impulso, lo que no tiene demasiado sentido es la velocidad a la que se está produciendo. Vamos a llegar demasiado pronto a la hora de la verdad. Tarde o temprano llegará la onda bajista que mida realidad y finanzas con el mismo rasero y será la próxima. Cuando va a empezar y desde que punto es lo que hay que precisar en las próximas semanas, mientras tanto seguiremos entre zarpazos y cornadas.



