El gráfico semanal nos simplifica la perspectiva. La onda tres está acabada con toda seguridad al mismo tiempo que en el resto de Ãndices. A partir de ahà los demás Ãndices aguantan niveles mientras que el Dax no. El alto del rebote puede ser tanto la onda A de cuatro como la cuatro completa. Los demás Ãndices tampoco lo aclaran. El nuevo mÃnimo puede ser parte de la onda quinta o la B de cuatro.
Gráfico diario del Dax. Hasta el dÃa 11 de agosto los movimientos del Dax se acompasaban con el resto de Ãndices, una vez establecida la prohibición de cortos, sus ondas de rebote han sido más pequeñas y sus reacciones a la baja más profundas. El recuento resulta complicado habiendo hecho dos mÃnimos desde entonces que no aparecen en el resto de gráficos. A pesar de la debilidad, y al igual que apuntan el resto de Ãndices, el macd no quiere acompañar a la cotización en los últimos mÃnimos, es la situación normal cuando está a punto de producirse la última onda de un impulso bajista. Se producirá cuando esto suceda una divergencia en el indicador que anticipará una recuperación al menos sostenida en el tiempo hasta que el indicador se descargue. Seguimos pues a la espera de la quinta onda que podrÃa producirse de forma inmediata si tenemos un onda simple o dentro de unas semanas si el compleja.
El Dax hace mÃnimos en solitario. Ciertamente tenemos un problema técnico. Desde que se introdujo la prohibición de cortos, es evidente que el Dax está hospedando a algunos osos de deberÃan haber buscado su guarida en el Ibex, el Cac, el Mib y sobre todo el Eurostock. Hay overbooking en el Ãndice germano que apenas es capaz de conformar un rebote al que pueda dársele ese nombre. Sus ondas han perdido la similitud con el S&P al que seguÃa fielmente, pero lo peor es que también ha perdido proporcionalidad con el resto de Ãndices europeos. Cuando ocurren situaciones como las de hoy no sabemos si es el primero en explorar un camino que seguirán después los demás o si hace cosas únicas en la dirección inadecuada presionado por el volumen de las ventas que recoge sin que le corresponda.
Le restaremos importancia en los recuentos y nos centraremos más en Footise, S&P y Eurostock hasta que la oferta y la demanda vuelvan a ser naturales.
La estructura del Ibex es todavÃa compatible con el ED. Estamos a falta de saber donde se detiene este impulso bajista para volver a trazar el canal. Por el momento lo hemos situado en el hueco existente pensando que serÃa normal que lo cerrara. Las nuevas bajadas lo que sà hacen es rebajar la proyección para el último impulso alcista en caso de que llegue y que ahora rondarÃa los 9.000 o algo menos.
La mayorÃa de los Ãndices están en estas mismas condiciones, sólo el el Dax ha perforado el mÃnimo de onda dos aunque lucha por recuperarlo. Todo es posible aún aunque existe mayor debilidad relativa. Hay que esperar.
Las fuertes bajadas del pasado viernes han sido suficientes para que los nervios vuelvan a hacer su aparición entre los inversores, el efecto de los anteriores rebotes, superiores al 10% en casi todos los Ãndices no han servido para devolver una confianza que parece cogida con alfileres. LLevamos un buen número de sesiones esperando el comienzo de la quinta onda a la baja que nos falta en los recuentos. La onda cuatro, muy larga y plana está siendo complicada en su parte final, su estructura no es clara, especialmente porque el comportamiento han sido diferente en Wall Street y Europa y porque el Dax, siempre distinto para bien o para mal, tampoco ha acompasado su estructura a la del resto de Ãndices europeos.
Durante el fin de semana se han multiplicado los avisos de doble recesión desde distintos organismos oficiales, cada dato macro es un nuevo mazazo que certifica la situación.
Cerramos el viernes sin tener claro si la quinta onda estaba en marcha o si estamos en un ED al que le falta un último impulso alcista para acabar la onda cuatro. Hoy los mercados van a abrir de nuevo con pérdidas y mientras no se pierdan los mÃnimos anteriores las dos opciones seguirán siendo posibles. El Dax es el que está más cerca de ese nivel, el 5.400.
Hoy es fiesta en Wall Street, pero sus futuros sà están funcionando y vienen con bajas moderadas. El Bund alcanza nuevos máximos y supera el nivel 137 (rentabilidad por debajo del 2%) El euro-dólar flojea próximo a los 1,41, los futuros del Eurostock y el Dax con bajadas del 2% y la sesión asiática con fuertes pérdidas. Nada es descartable aún pero los sÃntomas de debilidad son evidentes, los alcistas vuelven a estar con el agua al cuello.
Fuertes bajadas en la sesión de hoy, justificadas por el dato de empleo, pero que ya se veÃan venir en los recuentos desde ayer. La finalización de la onda cuatro está siendo complicada, no podÃa ser menos con los movimientos que estamos viendo en las últimas semanas. Tenemos en marcha dos recuentos, uno bajista y otro a falta de una onda al alza para terminar el rebote. Los dos son posibles desde el punto de vista técnico. Si tuviera que pronunciarme, lo harÃa por el ED, es decir, aún queda una onda al alza. Las razones son que es el único recuento compatible con todos los Ãndices (en el Dax no hay onda fallida por ningún lado) y por las argumentos fundamentales que les di esta mañana. De cualquier forma no descartamos la otra opción, en un mercado como este todo es posible.
A favor del recuento bajista están las feas velas que se quedan en los gráficos semanales y la simetrÃa de murciélago (aunque no puede darse en ondas como esta) que veo en Ãndices como el Ibex o el Eurostock.
Si el cierre de Wall Street no aclara nada, la solución tendrá que esperar al martes.







