Durante los días que he estado ausente, la puesta en escena de la representación de la crisis ha completado algunos pasos significativos, el principal de ellos es la constatación de que la soberanía de los Estados está bajo mínimos. Vimos como los líderes más “democráticos” del planeta obligaron en 24 horas a Papandreu a anular su intención de referéndum y a suicidarse políticamente por haberlo propuesto. Lo que opine la gente importa poco ya. La tensión es muy alta y hay sensación de premura, en mi opinión los acontecimientos definitivos van a desencadenarse en un par de meses.
Muy preocupante es la intención declarada de Israel de atacar a Irán y el apoyo que EEUU y Reino Unido parecen dar a la posible acción. El presidente iraní ya ha declarado que su respuesta será brutal si hay ataque, ¿será esta la verdadera razón de la primavera árabe y el panorama político que ha quedado en el mundo árabe-musulmán?
Por si fuera poco se ha dado un papel de supervisión al FMI para seguir las cuentas de Italia y España. La historia demuestra que cuando el FMI interviene en la economía de un país este acaba paralizado durante años.
Si ya hemos llegado hasta el borde del abismo con Grecia, Irlanda y Portugal ¿qué pasará si se suma Italia? ¿y si lo hace además España? Pues habrá que imaginar eso y más porque a la larga veremos tambalearse a Reino Unido y EEUU. Un escenario de caos es absolutamente posible.
Este fin de semana hemos visto publicada una lista con 29 bancos “demasiado grandes para caer” que luego subiré a la web, entre ellos sólo un español, el Santander, en realidad podría decirse que está es la lista de bancos que van a quedar, el resto lo tiene muy difícil, es curioso que en esta lista estén todos los causantes de está crisis y todos los que recibieron los fondos de rescate que repartió la FED de forma arbitraria. Una especie de golpe de estado mundial financiero.
Seguir los acontecimientos políticos y su influencia sobre los mercados se ha convertido en una labor imposible así que observamos nuestros gráficos que suelen descontarlo todo con anticipación. Por el momento se van ajustando a nuestras previsiones. Acabada la primera onda de rebote en 1.292 del S&P, una onda de rebote que consumió casi todo el recorrido previsto para el rebote total, estamos ahora en onda B, a pesar de que en algunos índices se han llevado ya el 50% de la subida e incluso más, no parece que esté acabada, necesita tiempo porque una vez más ha vuelto a ser muy rápida ( en el ciclo actual casi todo el movimiento se está haciendo con la primera onda). Tendremos pues un noviembre bastante lateral con alternancia de subidas y bajadas y posiblemente veamos cambios inferiores a los mínimos de la semana pasada aunque no sean muy profundos. La onda C que ponga fin al rebote y marque los máximos de rebote (entre el 1.305 y el 1.330 del S&P) quedará para diciembre, un regalo de navidad, antes de entrar en el 2.012 que tiene visos de ser el año más duro de la crisis. Demos tiempo al tiempo.
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