La deuda total USA supone el 400% del PIB y en situaciones similares se encuentran Europa y Japón. No hay otro camino que equilibrar las cuentas a base de sacrificio, ahorro y menos gasto. Esto implica un proceso lento y deflacionario durante muchos años. Intentar generar inflación como están pretendiendo los bancos centrales a base de inyectar dinero sólo puede llevar al colapso, los intereses de la deuda nos crucificarÃan a todos. Puede funcionar a corto plazo pero no a largo. Póngase en situación imaginando que este es su caso personal, si usted tiene una deuda que supone lo que ingresa en cuatro años ¿qué harÃa? ¿seguirÃa viviendo al mismo ritmo intentando conseguir nuevos préstamos que aumentarÃan la deuda y sus intereses o empezarÃa a gastar menos de lo que ingresa para ir consiguiendo reducir la deuda y soportar unos intereses menores cada año? Un nuevo préstamo le sacarÃa del apuro inmediato pero solo agravarÃa la situación a largo plazo.
Cuando se gasta más de lo que se ingresa empiezan a llegar los problemas, pero cuando se ha hecho eso durante tanto tiempo que se ha acumulado una deuda tal que no se puede hacer frente ni a los intereses puede llegar la bancarrota, como le está ocurriendo ya a algún paÃs.
Cuando las Bolsas suben en una situación económica como la actual están apostando por que la solución final será un suicidio inflacionario, en un escenario asà cualquier activo que no fuera el dinero serÃa aceptable, porque amortiguarÃa la pérdida de poder adquisitivo. Esta huÃda hacia delante acabarÃa en desastre como han demostrado los varios episodios en que se han dado en la historia. La opción deflacionaria, procurando que sea moderada, serÃa dura a corto plazo pero traerÃa de nuevo la prosperidad y asegurarÃa el futuro a largo plazo, en este caso las Bolsas bajarÃan y la liquidez serÃa la reina. Es la opción por la que están apostando los bonos.
Curiosamente vemos que en los últimos meses los inversores están apostando por las dos opciones, la fortaleza de las Bolsas apuesta por la inflación y la de los bonos por la deflación. Esta es la razón por la que cada vez que se anuncia un nuevo QE las Bolsas suben, pero vemos que los Bonos no acaban de caer porque no creen que sea una salida. Por ello cada vez que el efecto se pasa las Bolsas vuelven a descender y los Bonos se van otra vez arriba. Los únicos que están tranquilos son los que invirtieron en su dÃa en oro, ellos saben que escaparán bien con cualquiera de los dos escenarios. La única situación negativa para el oro serÃa una economÃa sana creciendo sin estÃmulos y con una deuda controlada, pero eso está aún muy, muy lejos.
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