Miramos el oro desde su origen de sus mínimos de mayo y observamos una figura lateral, y simétrica. Podemos contar la salida del supuesto triángulo como completa, o le falta otro ataque a la zona de 1680. Pasar esto ligeramente no es problema; y la figura que vemos indica que la subida desde mayo es correctiva. Podemos estar en la onda 4 de la onda C de la segunda parte de la corrección. Mucho dinero deben dar Bernanke y Draghi el viernes y sábado para seguir aumentando el valor del oro. De momento lo veo con más posibilidad de bajar a 1500 que subir a 1800. Una vez en 1500 hablamos de nuevo.
Estos dos gráficos corresponden al Dow Jones transportes. El primero es horario y refleja como este índice acabó ayer perforando los mínimos de la semana pasada moviéndose a la baja con mucha más fuerza que el resto de índices. El segundo es diario y refleja como el índice no consigue acercarse a los máximos del año y está muy lejos de los máximos totales de onda que se consiguieron el año pasado. Esta divergencia es la base de la teoría Dow y está negándose a confirmar los movimientos del Industrial del Dow.
Me manda uno de ustedes este artículo de Moises Romero suponiendo que va a hacerme sonreír, y efectivamente lo ha hecho. No conocía a este analista pero por lo que veo llevamos vidas paralelas. Podemos parecer chiflados argumentando cosas tan excéntricas a parte de los conocimientos técnicos habituales, pero todos los que han innovado aportando nuevas herramientas lo han parecido en los primeros momentos. Hoy la física cuántica está demostrando que la realidad es más compleja y sutil de lo que parece y que todo está inter conectado por energías que aún no conocemos y que demuestran la limitación de la lógica newtoniana. Valor no nos falta, ahora habrá que esperar seis meses para comprobar si nos salimos otra vez con la nuestra o no.
Un año desde que el oro alcanzó su máximo histórico. Continua el movimiento lateral de onda cuatro que esperábamos. El indicador se va descargando tras doce velas mensuales en el mismo sitio pero aún está muy lejos de alcanzar una zona desde la que poder lanzar otro impulso alcista. Parece que la digestión está en pleno proceso, más cuando los recortes al último impulso son tan moderados que no llegan al mínimo proporcional de la escala Fibonacci.
Siendo el oro el activo refugio de esta crisis y viendo su estructura gráfica parece que aún está lejos de resolverse.












