Prima de riesgo ha alcanzado los 365 puntos y la rentabilidad del bono a 10 años 6,22 %
¿Cómo vamos a salir de esto? ¿Podemos pagar esos tipos de interés en la situación económica actual?
Seguimos en lateral por quinta jornada consecutiva, ahora en la parte baja, podríamos estar tanto en la onda b de cuatro como en el comienzo de la quinta onda. El indicador no quiere seguir al precio por el momento y podría dar divergencia alcista, lo que nos hace pensar que lo más probable es que estemos aún en onda cuatro. De cualquier forma la tendencia bajista se mantiene intacta a corto plazo.
El stress test no ha aportado mucho, esta vez no hubo barra libre como en el anterior, que se demostró ridículo con el tiempo, pero se suspendieron a unas cuantas entidades financieras de tercera fila que manda el falso mensaje de que en general el sistema financiero es sólido. Este tipo de pruebas tiene poco sentido, su credibilidad es nula y todos los analistas, al margen de los resultados, intentan leer entre líneas.
Lo que sí parece más evidente cada día es que los problemas están a punto de saltar al otro lado del Atlántico, entre amenazas de calificación, dificultades para llegar acuerdos y una situación económica que se deteriora por momentos, EEUU dibuja un panorama cuando menos incierto, la clase media está desapareciendo aceleradamente y las cuentas públicas a nivel federal y local no dejan de dar señales de alarma. Salvo las grandes corporaciones favorecidas por la inyecciones de liquidez de la Fed, el ciudadano medio americano está empezando a pasarlas canutas, hay una verdadera desesperación por conseguir dinero y todos los días saltan a la prensa pintorescas situaciones que dan muestra de ello.
Los mercados lo tienen muy difícil para avanzar en la situación actual, bastante harán con no derrumbarse.
Hoy empezamos con bajadas fuertes de las que será difícil recuperase, el desánimo empieza a cundir entre los inversores y sólo es cuestión de tiempo que tiren la toalla. El giro está siendo lento pero cada sesión es más evidente que el mercado no puede llegar más lejos de lo que lo ha hecho, sólo falta perder determinados soportes para ser conscientes de que estamos de nuevo en un mercado de osos.
* Austria (2): Erste, RBI, Volksbank.
* Bélgica (2): Dexia, KBC.
* Chipre (2): Marfin, Bank of Cyprus (BoC).
* Dinamarca (4): Danske Bank, Jyske, Sydbank, Nykredit.
* Finlandia (1): OP-Pohjola.
* Francia (4): BNP, Credit Agricole, BPCE, Societe Generale.
* Alemania (12): Deutsche Bank, Commerzbank, LBBW, DZ, BayernLB, Nord/LB, Hypo Real, WestLB, HSH Nordbank, Landesbank Berlin (LBB), DekaBank, WGZ.
* Grecia (6): EFG Eurobank, National Bank of Greece, Alpha, Piraeus Bank, ATEbank, TT Hellenic Postbank. * Hungría (1): OTP.
* Irlanda: (3):Allied Irish Bank (AIB), Bank of Ireland, Irish Life & Permanent.
* Italia: (5): Intensa Sanpaolo, Unicredit, Banca Monte dei Paschi di Siena (MPS), Banco Popolare, UBI Banca.
* Luxemburgo (1): BCEE.
* Malta (1): BOV.
* Holanda (4): ING, Rabobank, ABN Amro, SNS.
* Polonia (1): PKO Bank Polski.
* Portugal (4): Caixa Geral de Depositos, Espirito Santo, BPI, Millenium BCP. * Eslovenia (2): NLB, NKBM.
* España (25): Santander, BBVA, BFA (matriz de Bankia), La Caixa, Banco Área (Effibank), Popular, Sabadell, CatalunyaCaixa (CX), Novacaixagalicia (NCG), Bankinter, Caja España-Caja Duero, Banca Cívica, Ibercaja, Unicaja, Pastor, BBK, Unnim, Kutxa, Caja3, Banca March, Vital, Ontinyent, Pollensa, CAM.
* Suecia (4): Nordea Bank, SEB, Svenska Handeslbanken, Swedbank.
* Reino Unido (4): Royal Bank of Scotland, HSBC, Barclays, Lloyds.
Once años de subida y sin dar síntomas de debilidad. Nos está gritando cuidado. La manos fuertes lo acumulan desde mucho tiempo antes de que comenzará la crisis y nada les hace desinvertir. Una tendencia así suele tener razones muy sólidas. El oro es sobre todo un refugio. El único activo que ha competido con cualquier moneda que haya fabricado el hombre durante toda su historia. La razón: no puede imprimirlo ningún banco central, es físico y valioso en sí mismo, en cualquier lugar. Siendo limitado e imprimiéndose papel moneda sin parar, su precio estaba condenado a ir al alza. La pregunta es ¿hasta dónde?





