En vista de que siguen llegando correos voy a seguir desmenuzando lo que iba a escribir cuando estuviera tranquilo.

El Ibex es el más claro ejemplo de que puede haber onda fallida. Tenemos una onda A desde el máximo del 2.007, 16.000 hasta el mínimo del 2.009, 6.700. Después una B triangular que acaba en el 11.000. Como la primera onda correctiva no llega a los mínimos del 2.003, 5.400, deberíamos haber visto una C en cinco ondas que llegases hasta ahí o lo rebasase.

Acabado el triángulo la proyección estaba clara, 4.800. Las ondas 1 y 3 van perfectamente desde el punto de vista técnico 5 y 4 meses respectivamente y más de 3.000 puntos de bajada cada una. El desenlace era evidente, una quinta onda de otros 3,4 ó 5 meses de bajada y otros 3.000 puntos o algo menos que hubieran llevado al índice sobre el  4.500, superando la proyección mínima del triángulo y por debajo de los mínimos del 2.003. Julio iba en esa tónica y parecía la primera vela roja de 5. Vemos que ahí se produce un pequeño mínimo. En ese momento se materializa la intervención de Draghi a lo que se une la prohibición de cortos y se produce un rebote muy vertical que consigue solapar los mínimos de onda 1. El indicador se ha girado con fuerza al alza y busca el corte desde nivel de suelo y con divergencia alcista. No podría asegurar aún que esté acabado prematuramente y no se llegue al objetivo, sí estuviésemos a principios del 2.013 sí podría hacerlo, pero aquí las posibilidades de que sea así son claras, más cuando hay un gran puñado de valores dando señal de compra a medio y largo plazo.