1) muchos de los elementos del planeta: familias, países, personas, empresas, deben una pasta que muchísimos de ellos no pueden pagar,
2) no se crece o se crece poquísimo porque el planeta se ha acostumbrado a crecer a crédito, un modo de crecer que ya no da más de sí,
3) el crecimiento habido en estos últimos veinte años ha estado basado en el consumo de lo máximo posible de todo por parte de todos y de forma creciente, y la demanda ya ha agotado sus capacidad de endeudamiento,
4) se ha estado suponiendo que la oferta de recursos era ilimitada, y ahora se sabe que eso no es así, y
5) cada vez es necesario menos factor trabajo.
El autor acaba diciendo que esto no es una crisis, sino el final de un modelo. Que no hay solución. Lo único que podemos hacer, mientras llega otro nuevo, es elegir entre pasarlo horriblemente mal o solamente muy mal.