Ayer vimos como la presión vendedora cedía, el terremoto parece acabado, pero tampoco los compradores se atreven a volver, pueden haber desprendimientos y daños colaterales todavía.  Hay que esperar a ver un último movimiento a la baja para que los más osados empiecen a actuar, veremos entonces un rebote sostenido que dure semanas pero seguramente  cauto y moderado, el miedo a las réplicas va a estar ahí durante mucho tiempo y el stress post traumático hará su aparición.

Hoy saldremos al alza pero no está claro cual será el final, los mercados se mueven sin demasiada seguridad entre los máximos del rebote y los mínimos de la onda tres, la onda cuatro está siendo compleja y desigual de unos índices a otros. Todavía podríamos ver varias sesiones de movimientos a la deriva esperando la claudicación.