La señal que esperamos en el S&P y que no llega ya se ha producido en el Dow. El máximo de octubre ha sido superado estructurando un doble zigzag. Ya no puede seguir avanzado mucho desde aquí si como esperamos es una onda dos. El hecho de que el S&P se muestre divergente siendo un índice que multiplica por quince el número de componentes del Dow y que las bolsas europeas se nieguen a seguirle en su movimiento es una señal claramente bajista que podría producir un desenlace a la baja en cualquier momento. Un giro del macd en esta zona sería muy peligroso, tal y como sucedió en el fractal 2.001 que venimos siguiendo.
