Por fin llegó la corrección esperada tras el fuerte rebote de principios de semana. Seguimos pensando que es una onda correctiva y no la quinta onda que aún falta en el recuento. Acabada esta onda B veremos ascender a los índices de nuevo si bien no esperamos que vayan mucho más lejos de los máximos vistos ayer.
Es bochornoso ver el espectáculo de como el Dax sufre toda la presión de los cortos en Europa por la prohibición de vender valores financieros. Y como el Ibex saca provecho, especialmente en los cierres donde se ve claramente que sólo operan largos, por la prohibición exclusiva de vender futuros. Es algo tercermundista y que acabaremos pagando.